• La realización de este libro es iniciativa de los equipos del Programa Calle Estación Central

  • Este proyecto cuenta con el financiamiento del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, a través del Programa Calle del Subsistema Seguridades y Oportunidades.

  • Fotografía, portada y diagramación: Paula Corrales Heredia

  • Diseño: Paula Corrales, Javiera Galaz, Andrés Ramírez, Sebastián Parada, Natali Barahona y Paula Andrade.

Epílogo (extracto)

Los datos oficiales nos muestran que la situación de calle en Chile no es un problema marginal: el Censo 2024 registró 21.750 personas en situación de calle en todo el país, cifra que representa aproximadamente el 0,12% de la población censada. Ese mismo conteo ubica una concentración significativa en la Región Metropolitana, que concentra casi el 39% del total nacional, un dato que convoca a mirar con particular atención las condiciones materiales de existencia y como se responde desde las garantías del Estado.

Las estadísticas no son fijas, ni pueden ser neutras, hablan de edades, trayectorias, enfermedades crónicas, niveles de escolaridad y de los vínculos rotos con redes de apoyo.

Al mismo tiempo, ocultan la singularidad de cada vida. Por eso este libro combina imágenes y poemas. La fotografía fija la presencia en la calle, la palabra  reconstruye un pulso íntimo que exige escucha e interpela las conciencias.

Difundir estas páginas es una de las formas más efectivas de combatir prejuicios. Otorgar visibilidad, mostrando quiénes son, cómo se vive, qué necesitan, reduciendo así, el imaginario del “otro” peligroso o perezoso.

Esperamos que este libro sirva como puente —entre calles, escuelas, oficinas públicas y hogares— hacia una ciudad donde la dignidad no dependa del lugar donde uno duerme, sino del deber colectivo de cuidarnos los unos a los otros, sin olvidar que en pleno siglo XXI, todavía hay personas sin hogares y aunque tengan un techo, la miseria y la falta de dignidad rodea su mundo existencial.

Programa Calle Estación Central
Noviembre 2025

A quien corresponda

Al amparo del albergue, me di cuenta
que Dios guarda todas mis lágrimas,
para que vuelva a creer en mí.
Me he dado cuenta que en las peores circunstancias
mi dignidad está intacta,
mi honor, fortaleza y entrega ha de despertar
en mi yo interior,
Dios los despierta a todos.

Eugenio Figueroa

Una Mañana cualquiera

Una mañana cualquiera,
ebrio de alcohol y de espera
La tierra con el viento maquilla mi cara y esto que siento
con nada se compara,
solo me acompaña mi leal perro,
oh! me olvidaba también de un fierro que siempre me acompaña
donde mis rendidos pasos vayan,
a la lucidez o a la locura da lo mismo, pues ya no tengo cura.

Samuel Vera